
Volvíamos a la pista de césped después de un par de semanas sin acción, con la ilusión de seguir luchando por ese ansiado trono de la Liga de Oro. El rival de turno fue un aguerrido equipo de Egóticos, que tuvo lo suyo, sin embargo, los cumbieros los sobrepasaron en casi todo el partido. Veníamos motivados, queríamos hacerlo bien y se notó desde un principio, con un Pata eCumbia más ofensivo, más agresivo y que buscó por todos los medios llegar al gol, que en esta jornada le fue esquivo para varios, en especial al Bilon.
Las jugadas relevantes, exceptuando los palos y pelotas que sacaba en la línea el equipo rival, fueron tres, ya que fue sólo tres veces que la pelota cruzó esa línea blanca (que no es cocaína, por si Diego Armando lee este reporte del otro de la cordillera). La primera, causó desazón, porque fue obra del equipo contrario. Obra de un jugador chorri del rival que remató un tiro libre en las proximidades del área nuestra y que se desvía en la planta de nuestro defensor peninsular Fabio, para así dejar sin opción al meta Bianchi y con esto se decretaba el 1-0 abajo.
Luchamos, luchamos y batallamos como buenos warriors y se consiguió el empate, el cual nació tras una gran jugada colectiva, propia de la “Naranja Mecánica”, que culminó con Martín “Meñe” Muñoz, decretando la paridad en el marcador. ¡Aleluya!, habíamos conseguido el empate, pero quedaba algo más. El nivel del rival no era para empatarlo así que el equipo se fue con todo hacia el arco rival y es así como en una buena contra armada entre Dulanto, Fernández y Eterovic, es este último que con un zurdazo indescifrable para el arquero pone justicia en el marcador, tras lo apreciado en el partido y señala el triunfo cumbiero.
Mención especial a la suspensión de Javi, lo cual nos generó una carcajada general, al ver que en la planilla, el lugar donde se debe firmar para cada fecha, aparecía tachado con una visible cruz el casillero que correspondía a Javi, tanto para esta fecha como para la próxima. Igual las hizo de ayudante de campo y se notó muy tierno y cómodo en su nueva función.
Resumen del Partido: 5° Fecha - Copa de Oro
Pata eCumbia 2 / Egóticos 1
48´ 1-1: Muñoz
56' 2-1: Eterovic
D.T: José I. García
Asistente: Javier Concha
Uno a Uno
Tomás Bianchi: Sólido como siempre, aunque no contó con muchas situaciones en su arco debido al buen accionar defensivo. Cuando se lo exigió, cumplió y el gol fue un infortunio en el cual nadie podía hacer nada.
Martín Muñoz: El crack. Estuvo intratable el día de hoy. Muy bien en la defensa y proyectándose hacia el arco contrario de gran forma. Fue un factor importante tanto arriba como abajo y eso lo refleja su conquista.
Fabio Neri: Estuvo bien el hombre atrás, también se atrevió en ofensiva, se esforzó cuando se requirió hacerlo y estuvo bien en general. Domina ambas piernas lo cual hoy en día en el fútbol amateur es difícil de encontrar.
Tomás Vergara: Es un bicho raro que siempre está molestando, jodiendo, hinchando, al rival. Su función de recuperador la hizo nuevamente muy sólida, le fue esquivo el arco en una ocasión, pero eso no es lo suyo y lo tenemos más que claro. Igual apaña en el medio terreno. Aunque son pequeños sí puso huevos en la cancha.
José A. Dulanto: El todo terreno, parece una 4x4 moviéndose por el campo de juego. Tiene más resistencia que todos juntos, ocupándola en beneficio del equipo. Buen manejo de balón y tiene una aproximación interesante al arco contrario, si no se puede tocar probamos de lejos, siempre es una buena opción.
Luis Fernández: Venía afectado por una lesión en su rodilla, pero no se notó en la cancha. Jugó bien, fue el Makelele que necesitamos todas las fechas, peleó, se aproximó al arco rival con osadía, metió buenos pases, quitó y fue prenda de garantía en el medio campo, bien ahí.
Pablo Eterovic: Este compañero es nuestro William Wallace. Cada vez que estamos en aprietos sale con una genialidad y nos deja con los tres puntos en el bolsillo. William hoy no nos falló cuando más requerimos de su ayuda y nos dejó con nuevas opciones de pelear por el trono. Grande goleador, pichichi. Además del gol aportó mucho con su juego en la mayoría de los ataques del conjunto que representamos.
Felipe Armstrong: ¿Qué le pasa compañero? Su rendimiento ha sido como los pechos de una mujer: con el tiempo van cayendo considerablemente y cada vez nos gustan menos. Mostró de su fútbol, pero no fue gravitante, como lo era antaño. Está peleado con el arco rival y se nota. Tuvo una que pasó cerca y que podría haber sido el fin de la pesadilla del no anotar, pero el balón no quiso tomar la comba necesaria para colarse en el segundo palo.
Matías Mora: Tuvo un interesante manejo de balón, es muy técnico el hombre, tuvo una que otra pero no contó con claras situaciones de gol. Es el cadete con mayor proyección del club y cada vez que se lo requiere muestra empeño y lucha en los balones.
Hernán Pozo: El ermitaño Hernán, hoy estaba de cumpleaños. No fue el Hernán que vimos la fecha pasada, goleador intratable, velocista y guerrero. Muestra lo suyo, pero nos falta todavía hermano. Hay una evolución y eso se aprecia, vamos que se puede.
José Luis Gumucio: Me dejé para el final y creó que toda mi evaluación se resume en que se me fue un gol con arquero tirado en el suelo, en que sólo había que empujar la pelota para festejar. La hice horrible y pido disculpas públicas. También estuve impreciso en los pases, estaba medio torpe en la cancha. Cuento como positivo, sólo la asistencia al Meñe en el gol, que fue algo que pude rescatar esta jornada.